Chávez recitó el tango "Cambalache"


El Presidente Hugo Chávez, en cadena nacional, recitó el tango "Cambalache" del compositor argentino Enrique Santos Discépolo, a quien llamó un "revolucionario" cabal. Reunido con los estudiantes de la Misión Sucre, el Jefe de Estado citó textualmente la letra de "Siglo XX, Cambalache" (pero no se atrevió a cantarlo porque, como él mismo lo dijo, "canta muy mal) para hablar de la "decadencia" de los valores capitalistas, a diferencia de la "moral" del socialismo del siglo XXI, con los desafíos que tiene en curso. "Cambalache" es una de las canciones más conocidas de quien quizás sea la figura más relevante del tango en la Argentina después de Carlos Gardel. A todos nuestros lectores en la hermana nación sureña (que son numerosímos, por cierto, tanto en Córdoba, Rosario, La Plata, Mendoza, Vincente López, Isidro Casanova, San Miguel de Tucumán, Luis Guillón, Mar Del Plata, como en la principal Puerto Madero), les enviamos esta digna versión de nuestro gran tenor Alfredo Sadel, quien bien suple las insuficiencias canoras (que no histriónicas) del portentoso líder bolivariano revolucionario.

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé,
en el quinientos seis y en el dos mil también;
que siempre ha habido chorros,
maquiávelos y estafáos,
contentos y amargaos, valores y dublé.
Pero que el siglo veinte es un despliegue
de maldá insolente ya no hay quien lo niegue,
vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.
¡Todo es igual, nada es mejor,
lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao...
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.

¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón!
Mezclaos con Stavisky van don Bosco y la Mignon,
don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia contra un bandoneon.

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril,
el que no llora no mama y el que no roba es un gil.
¡Dale nomás, dale que va,
que allá en el horno te vamo a encontrar!
¡No pienses más, tirate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao!
Si es lo mismo el que labura
noche y día como un buey
que el que vive de las minas,
que el que mata o el que cura
o está fuera de la ley.

http://www.youtube.com/watch?v=XtQf1pefHNk

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